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MI PRIMERA Y PECULIAR EXPERIENCIA EN ESPAÑA – PAR

Babes

MI PRIMERA Y PECULIAR EXPERIENCIA EN ESPAÑA – PAR
MI PRIMERA Y PECULIAR EXPERIENCIA EN ESPAÑA
PARTE 2
Hace unos cuatro meses atràs escribì la primera parte de esta mì verìdica vivencia
en idioma inglès y la titulè : My first peculiar and unforgettable time in Spain.
Estimo que, debido al respeto que esa gente me merece y a lo maravilloso que esa
tierra es para mì, hubiera sido màs plausible y adecuado redactarla en castellano.
¡ Pero yà lo hecho, hecho està ! Me llevarìa mucho tiempo traducir dicha
primera parte en este lindo idoma que califico como romàntico y hasta sensual.
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Durante todo el transcurso de la mañana, mientras que Gladys me contaba la
historia de su vida, Yò habìa puesto toda mi ropa en la lavadora, lavado el piso y
tambièn la habìa ayudado a poner orden en el apartamento. Sucesivamente
preparamos un delicioso almuerzo y en lo que empezamos a comer volvì mi mirada
hacìa un reloj de pared muy peculiar.
“¡Por como lo miras veo que te gusta ese reloj. Me lo regalò Alfred !” me dijo
Gladys.
“¡Es que me parece un tanto peculiar como tambièn aquel cuadrido colgado en la
pared ! ¿Es ese tambièn un regalo de èl ?”
“La verdad es que sì, fue èl. Somos buenos amigos y por eso me regalò ese
valioso cuadrito ¿ Que pasa Carlo, no me digas que tienes celos ? ”
Me quedè en silencio por algunos segundos dirigiendo mi mirada hacia el plato
con espaguettis para seguir comiendo. Gladys estaba sentada frente a mi y sentì su piè
habrirse delicadamente camino entre mis pienas y colocarse sobre mi polla.
Instintivamente y repentinamente apricionè su piè con mis muslos y la mirè con un
velo de tristeza y melancolìa tàn intenso que hasta me impidiò de poder tragar.
“¡ Tranquilo Carlo, tranquilo ! Tomate un poquito de agua para que tragues bièn.
Yò a èl lo veo como lo que es, un cliente que anda loco por mì, que Yò aprecio
mucho y que hemos llegado a ser buenos amigos !”
“Y tambièn te regalò el gigantesco cuadro que bajamos ayer desde el piso superor”
“Exacto, Carlo”.
“¿Tienes muchos otros buenos amigos ?” le preguntè en voz baja.
“Si Carlo y uno de ellos es muy especial, demasiado dirìa Yò, y estoy lista a
apostar que es el màs sincero entre todos y yà he llegado a quererlo. Y justo en este
momento mi piè le esta presionando su polla. Puedo garantizarte que nadie me ha
homeneajado y venerado como tù. Nadie ha lamido nunca cada centìmetro de mi
cuerpo como tù. Nadie me ha mamado nunca mis huevos y mi polla como tù. ¡ Eres
maravillosamente tierno ! ”
“¿ Còmo puedes decir eso si fue contigo mi primera vez ?”
“Si bièn fue conmigo tu primera vez creeme que le pusiste tanto de tu corazòn que
todas y cada una de las veces que me mamaste la polla resultaron ser una màs rica
que la otra. ¡ Me adoraste de forma sublime; Bravo Carlo, te lo sigo agradeciendo !”
“Si tù lo dices no me queda màs que creete. La verdad es que si me saliò tàn bièn
te lo debo unicamente a tì, porque eres encantadora, porque me impactaste desde que
te vì, porque me inspiraste en todo y porque en pocas horas has logrado hacer que te
ame.”
“Viste Carlo, no me equivoquè : estas celoso. ¡ Anda y confiesamelo de una vez !”
“¡ Està bièn, estoy celoso porque te quiero, porque te amo !”
Gladys se sonriò deleitada y se llenò la boca con una buena cantidad de
espaguettis y luego levantàndose y asercàndose hacia mì con su acostumbrada gracia
me hizo levantar y abrazàndome pegò sus labios de los mios; su lengua empujò el
bocado todavia no acabado de masticar dentro de mi boca. Mi lengua lo recogiò para
seguir masticandolo y luego se lo volvì a empujar dentro de su boca; ella lo recogiò y
en lo que terminò de masticar la pasta se tragò solamente una parte e introdujo el
remanente otra vez dentro de la mia; Yò terminè de masticarlo y lo traguè. Luego
tomò un vaso con agua y nos la pasamos de una boca a otra. Al terminar de ingerir el
agua nos besamos apasionadamente; nuestras lenguas rozaban lentamente entre ellas
saboreàndose e intercambiando la ìntima saliva con indescrivible voluptosidad.
“Yò sè que me quieres, pero ahora es mejor almorzar yà que estamos
hambrientos” me dijo alejandose de mi para volver a sentarse en frente de mì y asì
almorzamos en toda tranquilidad y con mucho placer; nuestros ojos se cruzaban
frecuentemente intercambiando tiernas y largas miradas.
Despuès del almuerzo recogimos todo; mientras que Gladys lavaba los platos Yò
lavè el piso y reordenè todo el cuarto. Sin duda alguna que orden y limpieza eran
solo dos de sus virtudes. Luego nos sentamos en el sofà del lujoso salòn para
saborear un exquisito helado. Ella estaba a mi lado de pienas cruzadas y al ratito,
dàndose cuentas que mi mirada estaba casi fija en sus adorables pienas, se sonriò y
cambiò de posiciòn. Girò su cuerpo hacia mì apoyando la pierna izquierda en forma
de una V sobre el asiento del sofà y levantando la derecha de forma perpendicular a la
otra la doblò tambièn en forma de una V y apoyò su piè sobre el otro tobillo. Durante
toda la mañana ambos habìamos llevado puesto solamente las cortas, còmodas y
suaves batas de baño. Sonriendòme y sin màs ni màs me dijo :
“Carlo me dì cuenta de tu mirada fija y obsecionada hacia mis muslos y mis
piernas. En esta posiciòn tendràs una visual màs amplia y completa puesto que asì
puedes apreciar mi polla y hasta mis huevos”
“Gracias Gladys por dejar que admire tus encantos.”
“Carlos me agradarìa mucho que pusieras una porciòn de tu helado sobre mis
muslos y sobre mi polla y te lo comieras de ahì”
“Sì Gladys, estoy a tu òrden y lo harè con muchìsimo gusto. Que bièn me
encuentro contigo. Contigo todo es sensualidad y advierto que hasta el mismo aire
que respiramos està impregnado de morbosidad”
Con la finalidad de ofreceme màs espacio, Gladys cambiò de postura colocando
su culo en el borde del asiento del sofà quedando asì su polla completamente libre y
fuera del sofà; hasta sus huevos quedaron colgando libres fuera del sofà; su cabeza
estaba apoyada màs o menos en la mitad de la altura del espaldar del sofà; sus piès
descalzos sobre el piso y sus piernas completamente abiertas.
“Carlos quiero que viertas el helado sobre mis piernas ahora mismo. Acuèrdate
que despuès, cuando acabes y pases a mi polla, quiero que me lo coloques en el
interior del prepucio, que me lo aprietes con tus dedos y rapidamente habras tu boca
de manera que comas tu helado desde el interior de mi prepucio y dentro de tu boca”
Yò hice todo lo que Gladys me pidiò y me quedè tan complacido que cuando
acabè de comerme el helado ni siquiera podìa creerlo. No era una fantasìa, era la
realidad. Habìa comenzado comiendo el helado desde el interior de su prepucio
dentro de mi boca y cada vez, en lo que acababa cada porciòn, extraìa su polla de mi
boca para volver a rellenarlo; paulatinamente la continua hipertrofìa de su polla me
impedìa colocarle màs helado dentro del prepucio y por ende optè en ponèrselo
directamente sobre su glande que seguìa volvièndose siempre màs liso y pètreo. Fue
asì que lleguè a comerme casi todo el helado. Decidì ponerle el poco helado que
quedaba sobre sus huevos con la ayuda de una cucharilla y luego, habriendo mi boca,
me tragaba cada uno de sus huevos y por ende el helado que los recubrìa. Mientras
tanto Gladys no hacìa màs que gemir debido al constante incremento de su gozo pero
repentinamente susurrando me dijo :
“Carlos te felicito yà que tu fantasìa es incalificablemente morbosa; te has vuelto
muy hàbil, estoy que me estremezco toda debido al inesperado placer que me
proporcionas; me estas haciendo gozar hasta la mèdula, creo que ahora hasta mi alma
estè gozando pero por favor pàrate ahora mismo, pàrate Necesito que te pares porque
aunque en este momento es correrme lo que necesito, correrme con un abundante
chorro de leche que seguramente, ademàs de llenarte la boca, se esparcirìa sobre toda
tu cara al punto que, antes de lavarte con agua y jabòn, tendrìas que sacarte mi leche
con la mano como si casi te sacaras una crema revitalizadora. Luego te explicare el
motivo por el que te pido que te pares.”
Fue asì que me parè y luego de unos instantes me sentè a su lado de. Mi morbo
habìa traspasado el lìmite. Tambièn Gladys quedò complacida y me confesò que
habìa sido la primera persona a quièn habìa hecho comer un helado directamente
desde su polla. Luego, sin màs ni màs me dijo :
“Carlo, como te dije ayer, mi casa es tu casa y puedes entrar y salir de ella a tu
antojo. Dentro de un par de horas tengo una cita de trabajo aquì; mi amigo Juliàn,
quien goza de toda mi confianza, invitò a un ìntimo amigo, cuyo nombre no entendì
puesto que es francès, por una temporada aquì en Alicante. Puès bièn, Juliàn le hablò
de mì y resulta que èl desea estar conmigo; vendràn aquì a las cinco. Te digo esto por
si tenìas algun plan para ir a cualquier lugar o algo que hacer. El amigo de Juliàn
estarà a solas conmigo y Juliàn se quedarà esperàndonos aquì. Hace poco te pedì que
te pararas porque Juliàn me dijo que su amigo quiere follarme, pero a su vez, èl
tambièn quiere que Yò lo folle y para ello tengo que permanecer en forma. Espero
que me entiendas. Puès bien, en lo que esos chavales lleguen, puedes quedarte aquì
en este piso a solas o bajar a conocerlos. o salir si quieres, ¿Què decides ? ”
“Gladys despreocupate, ahora entiendo perfectamente la razòn que tuviste para
pararme; lo importante es que te haya gustado. Puès sì, tendrè mucho gusto en
conocer a tu amigo Juliàn y poder compartir un rato con èl”
“¡Vale ! No te arrepentiràs puesto que Juliàn es un chaval muy atento y afable;
està por graduarse en arquitectura pero yà està trabajando en la empresa de su papà,
ademàs se desenvuelve muy bièn en idioma inglès asì que podràn charlar sin algùn
problema. Ah, otra cosa que te iba a decir, esta noche despuès de las nueve vendrà mi
amigo Richie y estamos acostumbrados a pasar la noche aquì juntos los dos. Ambos
nos daremos bastante caña y fue tambièn por eso que evitè de correrme hace poco
contigo. Carlo tienes que saber que en este trabajo tenemos que mantenernos siempre
en la mejor forma posible. A los clientes les gustan las vergas bièn duras, firmes,
sòlidas, consistentes y bièn lecheras y no las vergas flojas y flàcidas. Siento mucho
dejarte dormir solo esta noche en el cuarto que te asignè.”
“Sì Gladys te entiendo perfectamente y considero justo que me hayas parado : tu
polla necesita descansar en virtud del polvos que te tienes que hechar con tus dos
clientes. Con respecto a Richie me acuerdo que me hablaste de èl, es el gringo aquel
que trabaja en la lìnea aèrea como auxiliar de vuelo, ¿ cierto ? ”
“¡Te felicito por tu memoria. Sì es èl ! Estarà volando mañana para Nueva York y
esta noche quiere follar conmigo. ¡Pero no te pongas celoso Carlo, es èste mi trabajo!
“ ¿Por què no me follaste anoche ? Te dije que quiero ser tuyo, que deseo
pertenecerte. ”
“Dale tiempo al tiempo; te lo digo por experiencia; tù te crees estar listo para ser
follado pero Yò estoy segura que todavìa no es tu momento.”
“¿ Puedo confiar en que me follaràs ?”
“Carlo, creeme y confia en mì. Cuando llegarà ese momento tu mismo te
asombraràs porque me lo pediràs de otra forma y serà entonces que mi polla entrarà
en tu culo sin titubear y te darà todo el placer que quieres y necesitas. Serà aquel un
momento importante tambièn para mì puesto que serà la primera vez que mi polla
folle un culo virgen. ¡Serà algo maravilloso, creeme !”
“ ¡ Gracias Gladys, ojalà que eso que tù dices se haga realidad muy pronto ! ”
“ Oye Carlo, justamente ahora estoy pensando en algo especial para tì pero
necesito de unos dìas para planearlo y llevarlo a cabo”
“¿ De què se trata ? ¿ A què te refieres ? ”
“ ¡ Se trata de algo especial, que mereces y que seguramente serà de tu agrado, es
a eso a lo que me refiero ! No quiero adelantarte nada, solo te pido que confies en
mì. No quiero que te regreses a Italia sin llevarte un lindo y placentero recuerdo de
esta maravillosa tierra de España y de su acogedora y caliente gente. Quiero que te
despidas de esta tierra lamentando tu partida y cantando, con las làgrimas en los ojos,
al son de aquella famosa canciòn < Y Viva España> Quiero recibir tus cartas
añorando estos preciosos lugares, quiero que aprendas nuestro idioma y quiero que te
lleves el mejor recuerdo de estas vacaciones. ¿ Te fìas de mì ? ”
“ ¡ Claro que sì ! ”
“Puès bièn Carlo ahora necesito darme una ducha y prepararme para recibir a mi
cliente porque, por lo que Juliàn me adelantò, èl quiere que Yò le dè mucha caña. ”
“¿ Podemos ducharnos juntos ? Yò tambièn necesito asearme y ademàs me
encantarìa mucho volver a lavar tu maravilloso cuerpazo ”
“ ¡ Vale Carlo, vale, làvame toda con la màxima morbosidad ! ”
Nos paramos y fuimos de una vez al baño. No describirè esta escena para no hacer
màs larga esta narraciòn; solo dirè que fue muy placentera, como de hecho lo fue todo
el tiempo que pasamos juntos; fue siempre tan placentero que aùn no se me olvida.
Cuando Juliàn y su amigo francès tocaron a la puerta ambos estàbamos en el piso
superior y Gladys me pidiò que bajara a recibirlos mientras que ella terminaba de
maquillarse. En lo que Juliàn me viò rapidamente me extendiò su mano y sonriendo
me dijo :
“ ¡ Hola, Yò soy Juliàn, encantado en conocerte ! Supongo que tù eres Carlo; esta
tarde Gladys me llamò por telèfono y me dijo que posiblemente te encontrarìa aquì.
Me dijo que eres italiano y que no hablas castellano pero despreocùpate yà que
ambos hablamos un poco de inglès.”
“ ¡ Sì, soy Yò y a mì tambièn me da mucho gusto en conocerte ! ¿ Y èl es tu
amigo de Francia ? le dije.
“ ¡ En efecto soy Yò, mucho gusto, Gilbert ! ” y asì diciendo nos estrechamos las
manos.
“Bien Gilbert, es un placer conocerte a ti tambièn. Pero no nos quedemos aquì y
pasemos adentro al salòn. Gladys no tardarà en llegar.”
Gilbert me dijo que èl vivìa en Perepignan y que èsta, tal como la mìa, era su
primera vez en España. Empezamos asì hablando sobre los lugares en donde
habìamos estado. Al poco tiempo de conversar oìmos el ruido de los pasos de Gladys
que venìa acercàndose y al verla, los tres quedamos casi hipnotizados apreciando
todo su esplendor.
“ ¡ Que tal mis amores, veo que yà estàn de muy amena conversaciòn ! ” nos dijo
Gladys sonriendo al pararse en el umbral de la puerta del salòn con los brazos
apoyados en el marco de la puerta y cruzando coquetamente una pierna frente a la
otra. Juliàn se le acercò rapidamente para abrazarla y besarla.
“ ¡ Que lindo es verte, mi reina. Hace poco el solo oìr resonar de tus sandalias al
caminar me estremeciò ! ”
“ ¿ Hasta ese punto has llegado ? ¡ Bien, entonces relajate; a mì tambièn me alegra
mucho verte, estàs guapìsimo ! ¡ Vaya, pero no me dijiste que tu amigo fuese tan
apuesto y buenmozo ! ”
“ Le hablè mucho de ti y quiso conocerte.” replicò Juliàn.
“ ¡ Estoy realmente encantado de conocerte; Juliàn se quedò corto al describirme
tu belleza y veo que tienes un gusto especial para escoger tu ropa que te queda de
maravillas. Tu porte es el de una modelo. Estoy seguro de que si estubièsemos en la
antigüedad cualquiera dirìa de haber visto a una asombrosa diosa del futuro, porque
como tal, luces ! ” y Gilbert, de seguido, tomò delicadamente su mano besàndosela
con devociòn por unos instantes.
“Primera vez que me alagan de una manera tan esquisita.” le dijo Gladys a Juliàn
y luego, emocionada, acariciò la cara de Gilbert dicièndole :
“Mi amor, tus palabras me alagan muchìsimo, pero no merezco tanto elogio.” y
asì dicièndole lo besò en los labios por unos instantes.
“Relàjate Gilbert, notè que tus labios tiemblan. Ven y sientate a mi lado aquì en
el sofà. Chicos, tomen tambièn asiento en las poltronas”
Gladys vestìa unos atuendos que resalaltaban mucho su bella silueta y ademàs
dejaban poco espacio a la imaginaciòn. Llebaba una blusa blanca medio transparente,
que dejaba descubierto su ombligo; sin mangas y con un generoso escote; dos lazos
anudados en la nuca sostenìan la parte superior de dicha blusa que tenìa un amplio
corte lateral a nivel de las axilas. El corte longitudinal en la parte trasera dejaba
descubierta parte de su espalda y ambos lados estaban unidos por un lazo. La falda de
roja de cintura baja, que le llegaba hasta pocos centìmetros por encima de las rodillas,
era un tanto peculiar yà que tenìa tambièn unos cortes sea en la parte delantera que en
la trasera. Yò la califico de peculiar porque en realidad no se trataba de una sola pieza
sino de dos piezas de tela separadas y unidas en ambos lados por un lazo que dejaba
entrever parte de cada muslo. Un elegante y ancho cinturòn blanco, coquetamente
anudado estaba interpuesto entre la falda y la corta blusa. A nivel de las caderas se
entreveìa un estrecho lazo blanco que formaba parte del tanga que llevaba puesto. Es
justo decir que Gladys me habìa pedido que fuese Yò en vestirla. A ella le gustaba
mucho la ropa que llevaba lazos porque ademàs de mantenerla màs fresca decìa que
le resultaba màs còmodo y ràpido desvestirse; habìa solo que halar lazos para
desnudarse. Mientras que la vestìa mi morbo habìa llegado a su màximo. Para
terminar ella quiso que le pusiera unas sandalias de color blanco opaco con un tacòn
delgado y de media altura; la delgada franja puesta a nivel de su antepiè era el ùnico
sostèn de sus sandalias y estando ella sentada y de las piernas cruzadas, el talòn y la
planta quedaban al descubierto.
Estubimos charlando un ratito y Gladys trataba de que Gilbert se relajara pero no
creo que ninguno de nosotros podìa hacerlo yà que Gladys era como una fuente
inagotable de morbo y nosotros no eramos en lo absoluto indiferentes a sus encantos.
Ella le tenìa puesta su mano sobre el cuello de Gilbert acariciandolo de vez en cuando
y su otra mano le tenìa agarrada la mano de Gilbert que habìa puesto sobre su muslo,
que, debido al corte de su falda, estaba descubierto.
“¿Les puedo brindar una copa de sangrìa, que preparè Yò misma pero con poco
vino, para festejar nuestro encuentro? preguntò Gladys.
“¡Me encantarìa muchìsimo y apuesto que debe de estar riquìsima !” contestò
Gilbert.
Gladys le sonriò complacida y mientras que se estaba parando para ir a buscar la
sangrìa me parè Yò tambièn y le pedì que me dejara ir a mì por la sangrìa y las copas
para que ella se quedara con ellos.
“¡Carlo, eres todo un amor !” se levantò y se me acercò para besarme y luego
volviò a sentarse al lado de Gilbert pero esta vez de forma cruzada apoyando todo su
muslo sobre el sofà; su pierna apoyada en V dejaba visible una mayor àrea de su
muslo y Gladys volviò a colocar la mano de Gilbert otra vez sobre su muslo.
“¿Quieres que te dè una mano para traer aquì la sangrìa ? me preguntò Juliàn
“¡Te lo agradezco pero en todo caso te llamo!”
Minutos despuès regresè con copas, platillos y cubiertos puestos en una bandeja.
“Juliàn por favor, ahora sì que creo necesitar tu ayuda”
“¡Vale, Carlo, vale, con mucho placer!” se levantò de inmediato y se vino
conmigo hasta la cocina.
Al regresar pusimos el jarròn con la sangrìa y un plato con galletas sobre la mesita
ubicada entre el sofà y las poltronas.
“¡Pero que bien mis amores, veo que no se les ha olvidado nada!” exclamò
Gladys
Gladys misma quiso llemar las copas; entre un movimiento y otro los cortes de su
ropa nos mostraban la belleza de sus muslos y de su pecho. Ademàs las posiciones
que coquetamente asumìa no hacìan màs que incrementar nuestro morbo. Luego nos
paramos y brindamos a nuestro encuentro y a nuestra nueva amistad. Todo el salòn
estaba impregnado de una intensa voluptuosidad que sumada al suave y placentero
olor de la sangrìa y a la agradable y fresca fragancia proporcionada por el perfume
que Gladys llevaba puesto contribuìa a crear una atmosfera profundamente
embriagante. Al sentarnos comimos tambièn unas galletas y notè que cuando Gladys
se acercaba a la mesita para recogerlas su falda inevitablemente quedaba un poco
atrapada sobre el sofà y el normal habrirse de sus piernas dejaba descubierta una
mayor àrea de sus muslos. Esto traìa como resultado el incremento de mi libido.
Queda sobreentendido que mi polla no hacìa màs que vibrar. ¡Como hubiese deseado
Yò volcarme a sus piès para lamer ardientemente cada centìmetro de su adorable
cuerpo comezando por los dedos de sus piès besàndoselos y lamièndoselos sin parar
para luego continuar con sus piernas y todo lo demàs!
Despuès de pasar un breve pero ameno rato charlando, Gladys le preguntò a
Gilbert :
“¿Mi amor, que te parece si nos apartamos por un buen rato en mi confortable
dormitorio para deleitarnos màs intimamente ?”
“¡Sì Gladys, cuando tù lo desees; anhelo estar a solas contigo!
“Mis amores perdònennos pero nos retiramos para disfrutar un rato a solas; Gilbert
necesita que lo atienda como se merece” nos dijo Gladys
“Gladys, despreocùpense por nosotros y vayan a disfrutar y a gozar de lo mejor y
con toda calma. Espero que los dos se den bastante caña.” le dijo Juliàn.
“De igual modo se lo deseo Yò; que gocen mucho follando. Gladys me di cuenta
que Gilbert no hace màs que comerte con los ojos y lo ùnico que espera es volcarse
sobre tì. Està demasiado cachondo” añadì Yò
“¡Gracias mis amores; sì Carlo, me he dado cuenta que me està comiendo con los
ojos. Bien mis amores, hasta lueguito!” terminò dicièndonos Gladys.
Gilbert se levantò del sofà y muy caballerosamente le ofreciò su mano a Gladys
para ayudarla a levantarse del sofà y se dirigieron abrazados hacia el dormitorio.
Yò y Juliàn empezamos a hablar sucintamente de nosotros y luego le contè acerca
de mi viaje a Alicante y de como empezò mi relaciòn con Gladys. El me dijo que
Gladys le habìa hablado algo sobre mì en una breve conversaciòn telefònica. Yò le
contè brevemente lo que habìa acaecido en nuestra primera noche juntos y notè que èl
me escuchaba con mucha atenciòn, curiosidad y placer. Mientras tanto se oìan
gemidos de placer y frases incomprensibles provenientes del dormitorio razòn por la
cual decidimos acercarnos a la puerta para poder escuchar mejor. Los gemidos se
hacìan siempre màs fuertes e insistentes. Llegamos a escuchar expresiones como
“ensancha màs las piernas para metertelo màs a fondo”, “Gladys dime cuàn marico
soy mientras me follas con esa verga tàn dura”; “sì, que eres un gran maricòn”; “goza
esta polla como Yò me deleito con tu rabo y trata de empujarlo tu tambièn hacia mì”;
“ahora te voy a dar caña màs rapidamente porque estoy por correrme”; “Gladys dame
con todo porque luego Yò tambièn quiero meter mi verga en tu precioso rabo”; “sì
maricòn, tàn pronto me corra quiero que me folles el rabo con todas tus fuerzas como
Yò lo estoy haciendo contigo”; “màs que un maricòn eres mi puta asì que pìdeme que
te de màs caña como lo hace cualquier puta”; “sì Gladys, soy una puta, una
requeteputa, tu puta y quiero gozar y disfrutar de tu tremenda polla cañera, ròmpeme
ese culo sin piedad y luego dejame sentir como tu leche se chorrea dentro de ese
culo”. Luego oìmos que el chirrido de la cama se hacìa màs persistente y màs ràpido
y Gilbert decìa “sì Gladys follame màs fuerte y màs ràpido y sìgueme pegando en las
nalgas”; “sì maricòn, te voy a seguir dando con todo y hasta màs rapidamente para
que goces màs a costa de reventarte ese culo, tus nalgas yà estàn rojas de tanto
pegarlas pero voy a cointinuar, oye como chirrìa mucho màs fuerte la cama y creo
que voy romperla como a tu culo”; “sì Gladys rompelo todo pero hazme gozar”.
Oyèndolos, Yò y Juliàn nos habìamos calentado mucho y Juliàn, pasàndose la
mano sobre su short a la altura de su polla me dijo :
“¡Coño Carlo, mira como se me ha abultado el short !”
“¡Sì Juliàn, se nota que tu verga se te ha puesto bien dura, pero mira que la mìa
tambièn està que revienta y no quisiera que le habriera un agujero en el tanga de
Gladys que me regalò como recuerdo!”
“¿El tanga de Gladys? ¿Insinùas que te regalò su tanga y lo llevas puesto?
“¡Sì, me lo regalò anoche!”
“¡Joder Carlo, èsto me emociona y me pone màs cachondo; Yò sé que a Gladys le
gusta mucho la lencerìa y tiene un gusto muy refinado para escogerla; enseñàmelo
por favor, sino es mucho pedir !”
En ese momento oìmos a Gladys gritar “coño puta pàrate, pàrate y no te muevas,
deja de mover ese rabo porque estoy empezando a correrme dentro del èl, no te
muevas puta y deja que mi polla se dispare ese chorro de leche dentro de ese culo tan
bueno. Me estoy corriendo, me estoy corriendo. Estoy gozandoooo. Ahhh, ahhh.”
Y de seguido oìmos a Gilbert decir “Si Gladys, siento escurrir tu leche caliente
dentro de mi culo, que sabrosa que se siente, gracias Gladys. Cuando quieras te meto
mi polla dentro de tu culo para gozarlo”. Oìmos a Gladys decirle “sì mi bello
maricòn volteate lentamente y dejame caer de espaldas sobre la cama, dejame
descansar un poco para recuperarme y luego voltèame y arràstrame hasta la orilla de
la cama dejando mi rabo afuera. Hàbreme tù mismo las piernas y follalo como mejor
puedas y sin prisa. En lo que puedas levantarte acercame la copa de sangrìa que me
traje porque me està dando sed. Luego quiero sentir tu verga entrar en mi culo; ponte
de rodillas en el piso y arrastrame hacia afuera de la cama de modo que el agujero de
mi rabo estè a la misma altura de tu verga para que puedas follarme con màs
comodidad. Dime maricòn, dime si te gustò como te reventè ese culo con mi polla”,
“si Gladys, me hiciste gozar mucho aunque por poco me partìas el culo por la mitad.”
Oirlos fue algo que, tanto a mì como a Julian nos distrajo un poco pero tambièn
contribuiò a calentarnos aùn màs de lo que estàbamos. Juliàn seguìa pasàndose la
mano sobre su abultato short al igual Yò hacìa con el mio. Luego Juliàn me mirò y
me dijo :
“¡Anda Carlo, enseñame ese tanga de Gladys, por favor, es que me has puesto
muy curioso ! ¿ Puedes …, quieres …, te m*****a … ?”
“Juliàn me lo pides de una forma tan amable, sincera y hasta morbosa agregarìa
Yò, que si me negase a hacerlo serìa como faltarte de respeto. No, no me m*****a en
lo absoluto, y ademàs sì quiero puesto que tu interes y curiosidad son tan morbosas;
lo harè con mucho gusto cuando tù lo desees”
“Carlo te lo agradezco mucho. Gladys no me engaño en lo absoluto cuando me
dijo que eras un chaval muy educado y esquisitamente sensible, sincero y
complaciente.”
“Juliàn tù tambièn eres muy amable. Si quieres y cuando lo desees baja tù mismo
el sierre de mi short o si quieres puedes halar del lazo para bajar el short de manera
que puedas apreciar el tanga en su totalidad”
“¿Podemos entrar en el salòn para asì verlo con màs claridad yà que aquì hay poca
luz ?
“¡Pero como no, cuando quieras iremos al salòn!”
“¡Puès entonces, andando Carlo !”
“¡Vale Juliàn, vamos yà al salòn.!”
“Carlo, pasa algo curioso; tù cargas puesto un tanga que te regalò Gladys y Yò uno
un tanto peculiar, que Gilbert me trajò como regalo de Francia.”
“¿Cual es la peculiaridad ?”
“Puès Carlo, te dirè que nunca habìa visto un tanga de ese tipo.”
“Si es un modelo que tù nunca viste, imagìnate Yò. ¿Te m*****arìa enseñarmelo
despuès puesto que Yò tambièn soy algo curioso ?”
“¡Como no ! Y me gustarìa tambièn conocer tu opiniòn sobre este modelo ! ¿Que
tal si volvemos al salòn puesto que Gladys y ese maricòn me hicieron parar aùn màs
mi polla?”
“¡ Vale Juliàn, vamos !”
Entramos en el amplio salòn y nos paramos frente a uua poltrona yà que esa zona
estaba màs iluminada debido a la cercanìa de una ventana.
“¿Carlo….entonces … puedo?”
“¡Claro que sì Juliàn, dale puès y quitate esa curiosidad de una vez ! ¿ Somos yà
amigos o no?”
“¡Claro que somos amigos y espero que nuestra amistad, apenas comenzada,
perdure!”
“¡Ese es tambièn mi auspicio Juliàn!”
Juliàn se agachò quedando puesto de rodillas frente a mi.
“¡Joder Carlo, desde tan cerca veo que este abultamiento es màs grande con
respecto a como lo veo estando Yò de piè !”
“¡Juliàn, el lìbido que Gladys y Gilbert me hicieron desatar me ha puesto la polla a
millòn y como yà te dije, espero que mi polla no haya reventado el tanga; por favor,
sacame de dudas!”
“¡Con el solo hecho de oirlos follar tambièn el mìo se ha puesto a millòn, pero
bueno Carlo, dejame bajar el cierre para habrirte la bragueta!”
“¡Vale Juliàn!”
Juliàn bajò el cierre de mi short y habriò la bragueta delicadamente halandola por
ambos lados con las dos manos y me dijo :
“Oye Carlo, logro ver solamente una parte del tanga que es de color negro pero
parece que tu polla lo tiene bloqueado en su parte superior, supongo a la altura de la
liga que no logro ver. Perdòname si mis dedos rozaron tu polla mientras ensanchaba
la bragueta, pero fue sin querer”
“Juliàn, el modelo de este short es de cintura baja y creo que es mejor que hales
las dos extremidades del lazo que sostiene el short a las caderas y lo dejes caer.
Siempre ato el lazo con un solo nudo y no con dos y ademàs pierde cuidado con
respecto al roce de tus dedos”
“Sì Carlo, tienes razòn, es mejor quitar el short por completo puesto que asì no se
ve casi nada”
“Vale Juliàn, sacame ese short de una vez.”
Juliàn halò las dos extremidades del lazo y luego con las dos manos halò hacìa
abajo mi short ensanchàndo la cintura muy lentamente. Despuès de haber bajado el
short de unos pocos centìmetros la cabeza de mi polla se le apareciò por delante y me
dijo :
“Carlo aquì apareciò yà la cabeza de tu polla; lo que la tenìa bloqueada era la
cintura del short pero el tanga no està dañado puesto que tu polla se encuentra entre
tu pubis y la liga del tanga que no logro ver. ¡ Vaya pero que grande y lisa se ha
puesto; està totalmente desprendida del prepucio y su color rosadito la embellece aùn
màs !”
“¡Menos mal que no me reventò el tanga !”
Juliàn siguiò bajàndome el short y de repente mi polla, ya no retenida por el short,
se empujò hacìa adelante como un resorte llegando a pocos centìmetros de la cara de
Juliàn. El me bajò el short por completo y Yò hice unos pasos para alejar el short y
luego me dì un par de vueltas para que Juliàn tuviese una visiòn completa del tanga.
“Te felicito Carlo, ese tanga te queda muy bièn, es precioso. En la parte de abajo
tienes un huevo afuera y supongo que se te saliò cuando, al paràrsete la polla, tu
glande empujò la liga del tanga hacia arriba. Pero crèeme que, aunque con un huevo
perfectamente visible, te ves hasta màs exitante. Te felicito tambièn por tener una
muy linda polla. Tiene tanta potencia que casi un tercio de su longitud està afuera del
tanga y desde arriba se te puede apreciar el vello del pubis yà que presiona con
mucha fuerza sobre la parte superior del tanga y lo empuja hacia afuera. Si la veo de
lado se parece a una diagonal. La parte trasera de este tanga deja visible una amplia
zona de tu culo que, dicho sea de paso, se ve muy bien. Los lazos laterales lo rinden
muy elegante ¿Puedo tocar el tanga para apreciar la suavidad de la tela? ¡Claro si no
es mucho pedir !”
“Bien puedes Juliàn, bien puedes. Los lazos laterales no estàn cosidos sino
ligeramente anudados para poder sacar el tanga màs rapidamente. Te garantizo que es
una tela muy suave. Si quieres puedes hasta quitàrmelo para que aprecies lo bien
hechas que estàn las costuras internas. Si me lo quieres dejar puesto quisiera pedirte
que me metieras el huevo adentro del tanga. Cuando quieras puedes eneñarme tu
tanga yà que estoy curioso por verlo”
“Sì Carlo, te lo enseñarè con mucho pero antes quiero cubrirte el huevo para ver
como te luce el tanga con la polla completamente parada.”
“Sì Juliàn, si quieres colòcame el huevo en el interior del tanga”
Juliàn halò cuidadosamente el tanga un poco hacia afuera y me cubriò el huevo.
“Carlo, el tanga te cubre apenas los huevos y si me pongo de lado logro ver una
parte de ellos; tu polla està tan dura que al cubrirte los huevos la liga del tanga deslizò
un poco màs hacia abajo; ahora la mitad de tu polla queda afuera; si me pongo de
lado puedo ver su perfil casi por completo y sinceramente es algo que me complace
mucho. Tu polla luce muy bien con este tanga. Te vuelvo a felicitar por la linda polla
que te gastas y tambièn por su potencia yà que la veo vibrar. ¿Me permites tocarla
para apreciar tambièn su vibraciòn al fluir de la sangre?”
“¡Bien puedes Juliàn, bien puedes; cuando quieras !”
Juliàn introdujo entonces su mano entre mi pubis y mi polla con delicadeza.
“Vaya, Carlo, tengo mi mano apoyada sobre tu polla y advierto que por tus
hipertrofiadas venas fluye un montòn de sangre y ademàs està muy dura. Sin duda
que te gastas una excelente polla.”
“Juliàn, me alegro que mi polla te guste tanto y agradezco tus elogios. El caso es
que estoy muy excitado porque sigo oyendo los continuos gemidos de Gladys y de
Gilbert que estan follando allà adentro y percibo que mi polla no hace màs que
pulsar; supongo que hasta la temperatura de mi polla haya subido”
“ ¡Sì Carlo, lo mismo me pasa a mi; siento mi polla ir a millòn ! ¡ Quisiera poder
encerrar tu linda polla en mi mano para apreciarla mejor ! ¿ Me permitirìas hacerlo?”
“¡Claro que sì, pero por favor, no me lo sigas pidiendo màs; me doy cuenta que
eres muy delicado asì que, yà que te gusta tanto, anda y cogela por donde quieras y
como màs te guste; no quiero privarte de ese placer !”
“¡Gracias Carlo, es que es tan lindo verla, desde cualquier perspectiva, que en
realidad provoca tocarla en todas sus partes !”
Juliàn tomò delicadamente mi polla entre sus manos pasando sus dedos sobre las
venas, sobre el glande y luego introdujo su mano entre el tanga y mis huevos
presionàndolos levemente; despuès pasò sus dedos alrededor de la base del glande y
tambièn sobre su pequeño orificio.
“Carlo tienes una tremenda polla; mantenièndola encerrada en mi mano advierto
su vibraciòn; te confirmo lo que sospechas con respecto a su temperatura, en efecto
percibo que està muy caliente; doblando un poco hacia abajo el glande al soltarlo
regresa rapidamente a su posiciòn original como si fuese un resorte; la piel de tu
escroto es sumamente suave y es muy placentero apretar ligeramente tus huevos. En
realidad me gusta mucho : es sencillamente encantadora”
“¡Gracias Juliàn, me alegro mucho que mi polla sea de tu total agrado. Desde
ahora en adelante en cualquier momento que lo desees puedes meterme la mano
dentro de mi short y hacer lo que màs se te antoje con mi polla !”
Luego Juliàn se levantò y me dijo :
“Carlo agradezco mucho tus palabras. Ahora te voy a enseñar mi tanga y espero
que te guste”
“¡Gracias Juliàn, de veras que tengo mucha curiosidad en verlo!”
Los gemidos provenientes del dormitorio continuaban oyèndose sin cesar y mi
polla permanecìa siempre tan parada que hasta casi me sentìa un poco mareado.
Juliàn estaba de piè frente a mì y cuando vi que su mano se estaba acercando a la
bragueta la parè rapidamente con la mia dicièndole :
“¿Juliàn, me permites abrir tu bragueta por favor ?”
“¡Con mucho gusto y te dirè màs, haz todo lo que desees sin pedirme algùn
permiso !”
“¡Gracias por dejarme actuar tan libremente !”
En lo que me arrodillè notè que en su short habìa un enorme y extraño
abultamiento a nivel de su polla y del cual, antes, no me habìa percatado. Era un par
de shorts de muy buena calidad, cuya tela de color azul era tan lisa y suave que se
parecìa a la seda.
“¿Juliàn mira que el bulto que aquì veo me parece un tanto raro puesto que està
demasiado sobresalido. ¿Estàs seguro que llevas puesto el tanga o serà que pensaste
ponèrtelo y luego se te olvidò ?”
“¡Claro que lo llevo puesto ! ¿ Què es lo que te parece extraño ? ”
Antes de contestarle pasè la mano sobre el excesivo abultamiento.
“Juliàn, se te olvidò ponerte el tanga porque, a traves de mi mano percibo toda tu
polla que, dicho sea de paso, se ha puesto màs grande.”
“Abre la bragueta y veràs”
Desabotonè los tres botones de la bragueta y vi que en efecto llevaba puesto un
tanga de color azul intenso. Introduje mi mano a traves de la bragueta y recorriendo
toda su polla me di cuenta que estaba recubierta por un pedazo de tela tubular a
excepciòn de la cabeza que mis dedos detectaron estar descubierta.
“¿Carlos, te das cuenta que llevo puesto el tanga?”
“Si Juliàn tienes razòn pero constatè que toda tu polla està cubierta a excepciòn
del glande que se encuentra completamente descubierto. Tenìas razòn al decirme que
era un tanga peculiar y realmente aùn no logro entender su forma. Es mejor que te
quite el tanga porque tu polla està bastante grande y rìgida para sacarla afuera a traves
de la bragueta y ni siquiera hay otro botòn en la cintura para abrir el short. Si te doblo
la polla demasiado puedo hacerte daño.”
“Carlo si te es màs fàcil quitarme el short hazlo pero si intentas con las dos manos
lograràs sacarla afuera. Pero haz como mejor gustes.”
Entonces con una mano le agarrè la polla y con la otra halè la bragueta hasta
donde pude para no romperla. Su polla estaba muy rìgida pero doblandola un poquito
logrè sacarla afuera. Tratè entonces de entender como estaba hecho ese tanga una vez
que su polla se encontraba yà afuera del short. Practicamente su polla estaba puesta
dentro de un tunel de tela muy elastica que le aderìa perfectamente; la extremidad de
ese tunel de tela estaba abierta y en lo que su polla andaba paràndose arrastraba
consigo la estrecha tela elàstica. Ahora su glande y màs o menos un centìmetro del
cuerpo de su polla se encontraban afuera de dicha apertura. Para tratar de entender lo
que su short escondìa introduje mi mano en su short a traves del muslo y advertì que
habìa algo como una bolsita de tela que alojaba sus huevos; la parte inferior de esa
bolsita terminaba en una estrecha tira de tela y siguiendola con mis dedos me di
cuenta que recorria el surco de su rabo y luego se unìa, a traves de un pequeño anillo,
a otras dos tiras de tela perpendiculares a ella; entendì que esas dos tiras no eran màs
que la cintura del tanga. Saquè entonces mi mano del short rozando su muslo y la
reintroduje dentro del short a traves de la bragueta; cogì la bolsita con sus huevos y la
saquè afuera del short. Viendo sus huevos y su polla afuera del short daba la
impresiòn de ver una polla bien abrigada y sufriendo el frio.
“Juliàn tu polla està demasiado rìgida y tuve que doblarla un poco para podèrtela
sacar afuera pero lo hice con cuidado y creo no haberte lastimado; perdòname por
haber pasado mi mano a lo largo del surco de tu rabo pero es que querìa entender
como estaba hecho este tanga. Ahora entiendo el motivo por el cual tu short estaba
tan abultado : al encontrarse totalmente libre de movimiento, tu polla empuja el short
hacia afuera y claro està que mientras màs se te para màs empuja al short hacia
afuera. Tambièn entendì el motivo por el cual ese excesivo abultamiento me parecìa
un tanto bajo : tu polla no es como la mìa; la mìa se para diagonalmente y queda un
poco doblada hacia la izquierda y en cambio la tuya se para con un àngulo que es casi
la mitad con respecto a la mìa. Tu glande se ve màs grande que el mìo y tambèn pude
apreciar que las venas de tu polla sobresalen mucho màs que las mìas, bueno, si mi
polla mide dieciocho centìmetros la tuya debe andar alrededor de los veinte. De todas
formas aunque no la he visto, debe ser una tremenda polla. Tu glande es una
preciosidad y estoy encantado en este momento que lo tengo frente a mis ojos. Me
imagino cuàn orgulloso estàs de ella. ¡Te felicito! Pasando la mano sobre tu polla
noto que hasta la tela que la recubre està caliente y la cabeza de tu polla està que
arde.”
“Pierde cuidado Carlo, no me lastimaste en lo absoluto cuando me doblaste la
polla y ademas no tienes porque disculparte por haber pasado tus dedos a traves de mi
culo porque Yò sè que lo hiciste para entender que forma tiene el tanga y ademàs
puedo agregar que lo hiciste delicadamente bien. Puedo corroborar lo que me habìa
adelantado Gladys sobre tì, o sea lo educado y refinado que eres. Es un placer saber
que mi polla te guste tanto y es bien que sepas que lo importante en una polla es saber
como utilizarla y no tanto en su tamaño, pero para sacarte la curiosidad te dirè que su
medida exacta es de veintiun centìmetros. Carlo no es solamente mi polla en hervir,
todo Yò estoy vuelto una olla y advierto hasta un leve mareo debido a la gran
cantidad de sangre que desde hace tiempo yace en mi polla y por eso te pido el favor
de quitarme los mocasines que me estan dando mucho calor mientras que me deshago
tambièn de la franela para estar màs fresco.”
“Juliàn Yò me siento mareado al igual que tù asì que despuès de sacarte los
mocasines Yò tambièn me voy a quitar la franela y luego te saco el short para poder
apreciar este peculiar tanga en su totalidad y al mismo tiempo sin èl te sentiràs màs
fresco y aliviado. ¿ OK ? ”
“¡Optima idea Carlo!”
Juliàn levantò los pies para Yò poder sacarle los mocasines y luego se sacò la
franela. Todo este conjunto de movimientos que hiso Juliàn se transmitiò tambièn a
su polla que empezò a oscilar desordenadamente en diferentes direcciones y
estàndole Yò posicionado de frente y a escasos centìmetros constatè que mis ojos la
miraban fijamente siguiendo obsecivamente cada uno de sus movimientos. Sus
movimientos se habìan convertido en un espectàculo tan placentero para mis ojos al
punto de desear que al finalizar volviera a empezar una y otra vez. Si bien era eso lo
que obsecionadamente Yò deseaba, a la misma vez, Yò deseaba imovilizar esa polla
con mi mano y alojarla dentro de mi boca en donde mi febril lengua se encargarìa de
darle y al mismo tiempo recibir un extasiante y sublime placer. La sola cabeza de esa
polla me habìa hipnotizado y el solo hecho de poder verla en su totalidad y sin tanga
era algo que para mi se habìa vuelto imperativo. No obstante todo esto, me quedè
mirando fijamente la cabeza de la polla y sin mirar a Juliàn en los ojos, solamente fuì
capaz de decirle :
“Vaya Juliàn, me quedè encantado viendo como tu polla se estuvo moviendo hasta
hace poco mientras Yò te quitaba los mocasines y tù la franela. Tu polla oscilaba
desordenadamente en diferentes direcciones. Los simples movimientos que tù hiciste,
tu cuerpo involuntariamente se los transmitiò a tu polla y ella luego los convirtiò en
otros que resultaron ser todo un espectaculo improvisado, imprevisto y digno de
verse. Con toda sinceridad califico ese especàculo como una peculiar exibiciòn de
danza llena de gracia, elegància, voluptuosidad y exuberancia; arreglada, dirigida y
excelentemente ejecutada por tu polla.”
Siguieron algunos segundos de silencio durante los cuales, con una actitud entre lo
espontàneo y lo respetuoso, me sentì instintivamente casi obligado a rendirle un
adecuado y debido homenaje a esa polla, por ello, echè levemente mi espalda hacia
atràs y lentamente me quitè, primero la franela y de seguido las chacletas. Retomando
entonces mi anterior postura, volvì a mirarla fijamente; luego dirigì mi mirada hacia
mi polla; tambièn ella estaba bien parada y la liga del tanga la mantenìa màs
inclinada; quise creerme o hacerme la ilusiòn de que tambièn mi polla estuviese
mirando a la polla de Juliàn. De repente Juliàn comenzò a moverse lentamente y
luego incrementò un poquito su rapidez; durante varias veces el estuvo alternando su
movimientos entre lo lento y un poquito màs lento. El se daba cuenta que mi mirada
se deleitaba siguiendo su polla en cada movimiento. Se detuvo casi un minuto
despues de haber comenzado.
“¿Quieres que continùe?”
“¡No Juliàn, no quiero que te canses. Te agradezco mucho por este placer que me
acabas de brindar !”
“¡Soy Yò quien te està agradecido y ademàs mi placer es darte placer! ¿Tanto te
gusta mi polla?”
“¡Me fascina y me encanta tu glande puesto que es la unica parte de tu polla que
puedo ver perfectamente; por lo que concierne el resto, es algo que solamente puedo
imaginar !”
“Carlo, por favor, por si acaso se me olvida, acuerdame que tengo que decirle a
Gladys que Yò te encuentro sumamente tierno y sensible”
“¡Juliàn gracias pero no merezco tanto halago ! ¿Ahora puedo continuar con lo
que habìa interrumpido ?”
“¡Continùa con lo que quieras!”
“¡Muy agradecido ! Te voy a quitar este short de una vez.”
Halè las extremidades del lazo y comencè a bajarselo lentamente ensanchàndo la
cintura; apoyè mi otra mano sobre su glande y lo pleguè suave y lentamente hacia
abajo hasta donde pude debido a la fuerte resistencia que su polla me oponìa; con la
otra mano halè màs hacia afuera la cintura del short y seguì bajàndoselo hasta que el
glande se protrajo afuera del short y fue entonces que lo soltè. Al soltarlo su polla se
regresò con mucha rapidez a su posiciòn original como si fuese un resorte bastante
comprimido. Le bajè por completo el short y luego èl levantò sus pies y Yò se lo
terminè de sacar y luego lo puse sobre la poltrona, que tenìamos cerca, porque me
pareciò una falta de respeto dejarlos en el piso. Apoyè entonces mis manos sobre las
rodillas con la finalidad de acomodarme mejor.
“¡ Gracias Carlo, sin ese short me siento màs fresco y màs libre !”
“¡Eso me contenta mucho Juliàn; veo que sabes escoger bien tu ropa, es un short
muy lindo ! Ahora quiero observar bien este tanga para entender bien como està
hecho.”
“Sì ese short tambièn me lo trajo Gilbert de Francia ¿ Y què opinion te merece mi
tanga ?”
“Vièndolo bien es lindo y su color azul intenso te queda muy bien. Pero para serte
sincero el hecho que la polla quede siempre afuera y libre no me gusta tanto.”
“No Carlo, no queda simpre suelta y libre de moverse. Fijate bien en la franja que
està cosida en la parte delantera.”
“Deja ver lo que hay acà; supongamos que tu polla està flàcida y tù lo que haces
es introducirla dentro de este pedazo de tela que tiene forma cilìndrica; y hasta aquì lo
entiendo. Luego tenemos esta franja adicional de tela que veo estar cosida solo
lateralmente en la parte delantera de la pieza; esto quiere decir que cuando tu polla
està flàcida puedes introducirla, a travès de esta abertura, entre las dos piezas, de
hecho, veo que hay un pequeño huelgo. Cuando tu polla empieza a pararse entonces
te la sacas de entre las dos piezas quedando asì perfectamente libre y poder
desarrollar toda su erecciòn. ¿ Hasta aquì voy bien ?”
“¡Sì Carlo, vas bien !”
“Bueno, sigamos en la parte delantera; es de forma triangular y en su zona
superior està colocado un anillo, que està un tanto escondido entre tu vello, y en
donde estàn colocadas tambièn las dos tiritas que recorren la cinturas y se unen
mediante este otro anillo a la tirita que atraviesa tu rabo y al final se une a esta bolsa
que contiene tus huevos. ¡Dejame decirte que tienes lindo rabo y està casi sin vello y
hasta provoca tocarlo!
“¡Si quieres pàsale la mano; Yò sé que eres delicado !”
“¡Gracias Juliàn; sì en efecto pasaòndole la mano noto que està bastante liso ! Lo
que no entiendo es como te sacas la polla en el caso que se te para repentinamente.”
“Sencillamente abro el tanga por bebajo. La bolsa que contiene los huevos lleva
cosido un ganchito que se acopla con el otro ganchito que està cosido en la tirita. Me
doy cuenta que ese detalle se te pasò desapercibido. Buscalo y abrelo para que veas.”
“Cierto, en realidad no lo vi. Okey, yà los conseguì, dejame desengancharlos.”
Al desengancharlos, su escroto quedò libre y, rozàndome los dedos, se fue hacia
abajo. Juliàn tenìa un escroto un tanto largo y esto que hacìa resaltar mucho sus
huevos.
“Juliàn, tu escroto yà se soltò. Supongo que para sacarte el tanga tengo halar
hacia afuera la tela que recubre tu polla y luego bajàrtelo por la cintura.”
“¡Exactamente! Esa tela es elàstica y desliza facilmente sobre el tronco.”
“¿Pero no te aprieta, no te m*****a ?”
“¡En lo absoluto porque es muy suave ! Inicialmente era màs larga pero Yò la
cortè a mi medida.”
Y asì desprendì lentamente la tela tubular que le tenìa aprisionado el tronco de su
polla halando tambièn, en la misma direcciòn, de la tela que alojaba sus huevos. De
seguido bajè lentamente la cintura de su tanga y mientras lo hacìa, mis manos
rozaban delicadamente sus piernas. Cuando terminè de sacarle el tanga, lo observè y,
en lugar de ponerlo en el el sofà, lo puse sobre la cabeza de mi polla que andaba
parada a millòn y casi echando chispas. Por fin tenìa su exuberante polla frente a mis
ojos. Mis temblantes dedos la recorrieron lenta y suavemente en cada una de sus
partes. Las puntas de mis dedos percibian las constantes vibraciònes provenientes de
cada una de sus venas; la temblorosa punta de mi dedo ìndice recorriò
temblorosamente la uretra en toda su longitud paràndose unos instantes sobre el
frenillo y luego un poco màs sobre su rosado orificio como queriendo entrar dentro
de èl. Acariciè con mis dedos la cabeza de su polla y luego, con los mismos dedos,
acariciè la cabeza de mi polla.
“¡Juliàn, permìteme felicitarte, tienes una polla realmente esplèndida. Las tantas
y gruesas venas muestran tambièn su potencia y es muy exitante tambièn ver tus
huevos alojados en ese largo escroto. Como te dije antes, tu glande me fascina y
quisiera ….!”
“¿Tan emocionado estàs que no terminas de proferir el verbo? ¡ Estoy seguro que
se trata del verbo besar ! ¡Sì Carlo, anda y besalo !”
“¡Sì Juliàn, era ese el verbo; gracias por ayudarme !”
Fue asì que teniendo su escroto en una mano y abrazandole por completo el tronco
de su polla con la otra, mis labios se posaron delicadamente sobre su escroto y le besè
cada uno de sus huevos; luego mis labios se pegaron sobre su glande y lo besè
apacionadamente. Despuès movì mi cara de modo que su glande acariciara mis
mejillas.
“¡Carlo no me equivoquè cuando te dije que eres tierno ! ¿Por què despuès de
pasar tus dedos sobre mi glande luego los pasaste sobre el tuyo ? ”
“¡Porque mi polla està parada tambièn a causa de la tuya y ademàs quise transmitir
a mi glande el calor del tuyo !”
“ ¡Por què pusiste mi tanga sobre tu polla ?”
“¡Para que mi polla sintiera la tela que cubrìa a la tuya y ademàs era el lugar màs
adecuado en donde dejarlo. Hubiese sido tambièn una falta de respecto hacia tì desde
el momento que a tì te gustò mucho mi polla !”
“¡Carlo eres demasiado sensible y ni siquiera te imaginas lo contento que estoy de
haberte conocido y de que seamos amigos, amigos intimos !”
En ese momento cojì su tanga y me puse de pie frente a èl. Coji su escroto y lo
puse sobre mi glande por unos instantes, despues dejè que mi glande rozara sobre
todo lo largo de su uretra y finalmente puse en contacto con el suyo y los encerrè en
mi mano.
“¡Juliàn, para que nuestras pollas estèn en pleno contacto Yò deberìa quitarme el
tanga, pero quisiera que me lo quitaras tù mismo. Con el tanga puesto siento como si
te faltara de respeto ! ¿Por favor, puedes quitàrmelo ?”
“¡Si Carlo, Yò tambièn quiero sentir toda tu polla en contacto con la mìa !”
Juliàn entonces comenzò a bajarme el tanga e hizo deslizar sus manos a lo largo de
mis piernas y una vez quitado lo retuvo en su mano. Cuando su cara estaba frente a
mi polla, mientras se levantaba, besò mi glande y una vez parado frente a mi puso
una polla frente a la otra y las encerrò en su manos.
“Julian tu polla està tan caliente como una estufa, tienes que hacer algo !”
“¡Si Carlo, tambièn tu polla està que revienta; tienes razòn, hay que hacer algo
para no enloquecer !”
Juliàn empezò haciendo un sube y baja con sus manos que tenìan nuestras pollas
firmemente unidas. Despuès de unos pocos movimientos mi polla se disparò un
fuerte y caliente chorro de leche pero Juliàn siguiò pajeando nuestras pollas sin parar
y luego de unos pocos segundos tambièn su polla se corriò copiosamente. Despuès
de ese tremendo doble pajaso fuimos al baño para asearnos y de regreso, pasando
cerca de la puerta del dormitorio, oìmos a Gladys gritar “dale maricòn, termina de
gozarte ese rabo y correte dentro de èl de una vez; dèjame sentir como tu polla suelta
ese lechazo; vacìa tus huevos y dejame sentir hasta la ùltima gota; correte yà maricòn,
correte e inunda el culo de esta puta ahora” y luego oìmos a Gilbert “sì Gladys, ahì te
llega, te la estoy dando, te la estoy dando toda, recìbela toda, todaaaaaaaaa,
ahhhhhhhhh”.
“¡Juliàn creo que Gilbert se acaba de echar un soberano polvito !”
“¡No te quepa la menor duda, pero vamos a sentarnos para comer unas cuantas
galletas puesto que se me despertò un poquito el hambre !”
“¡A mi tambièn !”
Un ratito despuès oìmos abrirse la puerta del dormitòrio que, durante màs de una
hora y media, habìa permanecido cerrada. Vimos entrar en el salòn a Gilbert, bien
peinado, llevando sus elegantes shorts y su corta franela. Su expresiòn reflejaba
distensiòn y regocijo. De brazos de èl Gladys, por lo contrario, andaba descalza,
despeinada, sin pintura en los labios y llevaba puesto unicamente su corta y
transparente bata de noche negra con amplio y generoso escote. Puesto que el nudo
del cinturòn estaba un tanto flojo su bata estaba entreabierta y al acercarce hacia
nosotros veìamos como su polla se columpiaba de un lado a otro y a veces hasta se le
salìa afuera de la bata. Su porte y su sensualidad me hacìan extasiar; ella era un
manantial de voluptuosidad.
“Mi amor relàjate aquì en al sofà mientras te doy unas cuantas galletas que de
seguro necesitas” le dijo a Gilbert besàndolo y ofrecièndole un vaso de sangrìa.
“¿ Què pasò Gilbert, pensè que no iban a salir màs nunca de ese cuarto ? Juliàn le
preguntò a Gilbert.
“¡Juliàn, la pasamos de maravillas, nos echamos dos polvitos, uno màs placentero
que el otro !” le contestò Gilbert.
“¡Eres todo un amor Gilbert !” le dijo Gladys despues de acariarlo y de meterle
una galleta en la boca.
“¡Gladys, no entiendo porque ahora lo llenas de “mi amor” y lo llamas por su
nombre mientras allà adentro no hacìas màs que llamarlo puta y maricòn ! ” le
preguntò Juliàn a Gladys.
En eso Gladys diò un par de pasos hacia Juliàn; se detuvo poniendo sus manos en
las caderas y quedò con las piernas ligeramente abiertas y el pie derecho cruzado; en
esa posiciòn su bata quedò un poco màs abierta dejando su flàcida polla màs que
visible y le dijo :
“¿Estuviste espiandonos ?”
“Sencillamente no pudimos dejar de oìrlos. ¿ Cierto Carlo ? ”
“¡Muy cierto !” dije Yò.
“¿Tù tambièn estuviste espiandonos Carlo ?” me preguntò volteàndose hacia mì;
en lo que se volteò su bata se habriò un poco màs y debido a su ràpido movimiento
disfrutè mucho ver como su polla se columpiò un poco.
“¡Gladys, es que nos resultò imposible no oìrlos !” le contestè Yò.
“¡Pero chicos, miren que Gladys no mentìa. Tenìa razòn en llamarme maricòn,
porque es cierto; eso es lo que soy !” dijo Gilbert.
“¡Eso es lo que somos ! ¿Cierto Carlo ?” dijo Juliàn sonriendo.
“¡Cierto, eso es lo que soy Yò tambièn !” dije Yo sonriendo tambièn.
Gladys se acerco a mì y se sentò cruzada sobre mis piernas apoyando las suyas
sobre el brazo de la poltrona. Puso la mano en mi cuello y besò mis labios. Mientras
Yò respondìa a su beso mis manos, instintiva y espontaneamente, comenzaron a
acariciar sus piernas, sus muslos y su polla. Despuès miràndome dulcemente a los
ojos y acariciandome complacida la mejilla me dijo :
“¡Carlo te equivocas, tù no eres un maricòn, tù eres mi preciosa y delicada
mariquita a quien tanto quiero !”
“¡Yò soy tu mariquita y todo lo que tù quieres que sea !” le dije Yò.
Instintivamente empecè a acariciarle los muslos y ella abriò ligeramente las
piernas concedièndome asì suficiente espacio para acariciar su polla y hasta sus
huevos.
“¿Gilbert, tù que eres màs letreado que Yò en literatura, puedes decirme como se
llamaba el dramaturgo aquel que escribiò el famoso libro < los tres mosqueteros > ? ”
preguntò Juliàn.
“Alexandre Dumas era su nombre. mejor conocido como Alexandre Dumas padre,
puesto que su hijo, tambièn escritor, llevaba el mismo nombre.”
“¡Gracias Gilbert ! Bueno Yò pienso que, si hoy Dumas estubiese vivo y nos
conociera, les inspirarìamos sin duda otra obra inmortal, supongo titulada < los tres maricos >.”
“¿Juliàn, por favor, pero como se te occurre eso, y a D’Artagnan donde lo dejas,
insinùas que Yò no pintarìa nada allì ?” le dijo Gladys.
“¡En realidad Yò estaba pensando en que tù fueses la reina ! ¿Entonces en donde
dejamos a la reina ?” le contestò Juliàn.
“¡No, no,no y no. Yò quiero ser D’Artagnan porque Yò quiero follarme a cada
uno de los mosqueteros, al rey y a la misma reina tambièn; y si me viene en gana me
follo a todos y a cada uno de los componentes de la corte del rey. Yò quiero el papel
de D’Artagnan, Yò soy D’Artagnan !”
Juliàn se levantò sonriendo y se acercàndose a Gladys la besò en los labios y le
dijo : “¡Gladys tù eres un amor, eso es lo que en realidad eres tù, un amor !” y luego
volviò a sentarse.
“¡Gracias Juliàn, tù tambièn eres un amor ! Pero bien mis amores, pasemos a otro
tema. ¿Ademàs de espiarnos, que tal lo han compartido aquì solitos, se han
aburrido ?” nos preguntò.
“Lo hemos pasado muy bien y yà empezamos a ser muy buenos amigos; lo hemos
empezado de la mejor manera” le contestè Yò.
“¡Carlo, estoy muy contenta de oìrte hablar en ese tono !” me dijo Gladys.
“¿Y tù, Juliàn, que tal te pareciò Carlo ?”
“Gladys, nos conocemos desde hace tiempo y tù sabes que siempre fuì sincero
contigo pero tengo que decirte que cuando me hablaste de èl, la verdad es que te
quedaste corta porque Yò lo encuentro asombrosamente educado, tierno y màs que
todo sensible. Estoy muy encantado y honrado de haberlo conocido y siento mucho
que permanezca en España. por corto tiempo.”
“¡Juliàn, èl es simplemente una joya y me place mucho saber que tienes tan buena
opiniòn de èl ! ¿Le enseñaste a hablar algo de castellano como te pedì ? ”
“No mucho Gladys, pero me di cuentas que hablàndole despacio entendìa unas
cuantas palabras. Gladys tendrìa mucho gusto en invitarlos a cenar con nosotros esta
noche porque Yò y Gilbert nos pasaremos los pròximos tres dìas en Valencia. ¿ Les
es posible o tienen alguno otro plan ?”
Gladys se levantò para coger otra galleta y le dijo :
“Juliàn te lo agradezco muchìsimo pero esta noche espero un cliente mìo gringo y
pasaremos toda la noche juntos. Se irà de aquì en la mañana para irse directamente al
aeropuerto. Si fuese por eso estarìa encantada aceptar tu invitaciòn, pero, que màs da,
podemos dejar la cena para otra noche.”
“¿Y tù Carlo, querrìas compartir con nosotros ? me preguntò Gilbert
“¡Gracias Gilbert, Yò acepto con con muchìsimo gusto !” le contestè.
Estuvimos charlando un ratito màs y en una de esas Gilbert le hizo una propuesta
a Gladys.
“¿Gladys que tal te parece si organizàramos una orgìa entre los cuatro ? ”
“¡Sì Gilbert, por mì cuando gustes pero hay que preguntarles a ellos ! ”
“¡Por mì, encantado !” dijo Juliàn muy complacido.
“¿Y tù Carlo, querrìas tmbièn ?”
“¡En realidad nunca he participado a una orgìa; pero sì, porque no ! ”
“¡Bravo Carlo, veràs lo bien que la pasaremos !” me dijo Gilbert.
“¡No te quepa la menor duda que estas vacaciones en la hermosa tierra de España
no se te van a olvidar ! ” me dijo Juliàn.
“¡Indudablemene !” le dije Yò.
Luego Juliàn y Gilbert se despidieron y se fueron; habìamos acordado que
vendrìan a buscarme alrededor de las ocho para darnos un paseo y luego a cenar.
Yò y Gladys dimos una limpieza y arreglamos el domitorio. Las sabanas y los
cojines de la cama estaban completamente revueltos por ende pusimos sabanas y
fundas limpias. Yò me ofrecì a lavar el piso mientras que ella acomodaba todo lo
demàs. En el dormitorio hasta el mismo aire estaba todavìa impregnado de lujuria y
deseo. Mientras arreglàbamos el cuarto me conseguì con un tanga y se lo di a
Gladys.
“No Carlo, no es mìo, es de Gilbert, estaba tan distraìdo conmigo que hasta se le
olvidò ponèrselo; hazme el favor de devolverselo màs tarde en lo que te vienen a
buscar.”
Luego de aseamos juntos nos sentamos a descansar en el sofà. A un cierto punto
Gladys se levantò y se acercò al televisor coger un sobre.
“Carlo, este sobre es para ti. Juliàn al despedirse me dijo que te lo habìa dejado
de lado del televisor y me pidiò que te lo entregara. Tomalo.”
Yò abrì el sobre y vi que contenìa unos cuantos billetes.
“¡Gladys, mira lo que hay aquì !
“¡Ahi caramba! ¡Es muy buena plata, bièn generoso que fuè ! ”
“¿Pero, por què ?
“¡Mira Carlo, si Juliàn te diò esa plata, sus motivos tendrà ! Yò solo puedo decirte
que es tuya y que la disfrutes ! ”
No entendì el motivo por el cual Juliàn me habìa dejado esa plata. Me resultaba
un tanto extraño y me quedè muy pensativo.
“¿Mi amor que te pasa, por què tan pensativo ?”
“¡Gladys, es que en realidad todavìa no logro entender el motivo de èsto ?”
Entonces decidì contarle a Gladys suscintamente lo que habìa pasado entre Juliàn
y Yò. Gladys me escuchò con mucha atenciòn.
“¡En base a lo que me contaste entiendo que ambos disfrutaron mucho ! ”
“¡Sì Gladys, asì fue ! ”
“Me alegro mucho Carlo. El sexo es muy extraño y cuando el deseo presiona
insistentemente es mejor satisfacerlo con quien se lo desata, porque, el rehusarse a
hacerlo, resulta ser peor. ” y luego añadiò :
“Carlo, te puedo asegurar que Juliàn es muy buena persona como tambièn lo es su
familia. Su papà es tambièn un profesional de la arquitectura. Probablemente èl no
quiso entregarte el sobre por delicadeza y dejò que Yò lo hiciera por èl. Supongo que
èl pensò que tù hubieras podido tomarlo mal. ¡ Creo Yò, conociendolo como lo
conozco ! ”
“¡Segun tù, èl temìa mi reacciòn y no quiso arriesgarse !”
“¡Indudablemente !”
“¡Gladys me siento como si fuese Yò tambièn una puta. Acepto lo de marico, que
de seguro, inconscietemente yà lo era ! ¿Pero lo de puta ?
“Carlo, quien quiera que trabaja y cualquiera sea su ocupaciòn, al fin y al cabo es
una puta. Nadie quiere trabajar por los demàs por nada y cuando lo hace, quiere su
recompensa. ¿Còmo le llamas a eso? Legal o ilegal, honrado o deshonrado, segùn
mi punto de vista, para mì todo en esta vida es mercimonio.”
En eso, oìmos tocar el timbre de la puerta y Gladys se acercò a la ventana para
mirar.
“Carlo son ellos. Anda tranquilo y si quieres hablalo con èl mismo.
Despreocùpate por todo y disfruta de las bellesas de esta ciudad. Llevate las llaves de
la puerta y regresa cuando quieras. Yò estarè con Richie puteando !” me dijo con
una sonrisa en los labios y me besò.
En efecto, era Gilbert. Juliàn estaba esperàndonos en su coche. Juliàn hizo un
breve recorrido por la pintoresca ciudad y despues fiumos a pesear por las calles del
centro y luego entramos en un restaurant ubicado en el fantàstico y emblemàtico
paseo denominado Explanada de España. Apostarìa que no hay otro paseo como ese
en todo el mundo. Despuès de haber disfrutado de aquella esquisita cena
comenzamos a pasear.
“¡Creo que es mejor alejarnos de aquì y regresar un poco màs tardecido. Los voy
a llevar en un lugar màs tranquilo que seguramente serà de vuestro agrado. ! ”
Asì que despuès nos dirijimos hacia su coche y el cogiò rumbo hacia las afueras de
la ciudad y despues de unos veinte minutos estacionò su coche en las cercanìas de
una pequeña ensenada desde donde se podìa apreciar un hermoso panorama nocturno
de la ciudad. Era un lugar esplèndido. Llegamos hasta la orilla de la playa y luego
nos recostamos sobre la arena en las cercanìas de unas palmas.
Yò habìa quedado en medio de los dos. Me sentìa muy bièn en su compañìa.
Mientras que charlàbamo me acordè del tanga de Gilbert y se lo entreguè.
“Gracias Carlo, me di cuenta de haberlo olvidado solamente desnudarme para
ducharme una vez llegando a casa, ¿Quisiera que me lo guardaras un ratito màs. Es
posible ? ”
“¡Si claro, dàmelo ! ” le contestè.
Entonces èl, muy delicadamente, levantò mi short con una mano y con la otra lo
puso alrededor de mi polla.
“¡Gilbert, en realidad no me esperaba que lo guardaras ahì, pero està bièn.
Recògelo cuando gustes ! ” le contestè.
“¡Gracias Carlo, te lo puse ahì para impregnarse de tu polla y luego volver a
ponèrmelo ! ”
“¡Gilbert, para serte sincero, luego que lo encontrè Gladys me dijo que era tuyo y
asì antes de ducharme quise ponèrmelo para ademàs ver tambièn como me quedaba.
No quise lavarlo para entregàrtelo asì mismo ! ”
Gilbert estaba sacando su mano afuera de mi short pero oyendo mis palabras dejò
su mano sobre mi polla y luego sus dedos empezaron a palpar mis huevos.
“¡Gracias Carlo, me alegro mucho que lo hayas hecho. Eres muy sensible, de
hecho, puedo apreciar que tu polla se està parando en este momento y quisiera dejar
mi mano sobre ella para disfrutar de este momento !”
“¡Dejala ahì todo el tiempo que quieras !”
Yò instintivamente coloquè mi mano en el interior de su short y empecè a
acariciar su flàcida polla que poco a poco se iba parando entre mi mano.
“¡Vaya Gilbert, no obstante esta tarde follaste durante tanto tiempo con Gladys,
siento que tu polla està parando muy rapidamente. Advierto como sus vibraciones se
transmiten rapidamente a mi mano !”
“¡Carlo, ella no hace màs que responder a tus hàbiles estìmulos. Es a tì a quien
debo la erecciòn. Sabes hacerlo muy bièn !”
En eso advertì que Juliàn me estaba sacando el short dejando asì que Gilbert
actuara con mayor confort y libertad sobre mi polla. Luego Juliàn se aproximò a
Gilbert para hacer lo mismo. Al Yò ver la polla de Gilbert me di cuenta de que yà
estaba totalmente parada. Luego Juliàn se alejò un poco para sacarse su short.
Viendo que la polla de Julian no estaba totalmente parada Yò y Gilbert nos acercamos
a èl y de rodillas empezamos a pasarle la lengua sobre su polla. Nuestras lenguas se
cruzaban y se saboreaban entre ellas al mismo tiempo que reccorrìan la polla de
Juliàn que no tardò mucho en alcanzar su màximo tamaño.
“¡Por favor parense y dejemos que nuestras pollas se exploren entre ellas!”
Estando asì los tres parados, pusimos nuestros glandes en contacto, y cada uno
presionaba su glande en contra de los otros dos. Esto daba la impresiòn que nuestros
glandes estubiesen saludandòse y besàndose. Luego empezamos a hacerlos pegar
uno en contra de los otros como si estuviesen peleàndose y pegàndose tambièn en los
huevos. Gozamos mucho. La polla de Gilbert tenia una contextura màs delgada y un
poco màs pequeña que la mìa.
“¡Gilbert, tienes una polla muy linda, delgada y los huevos un tanto pequeños me
provocan mucho y creo que me voy a meter todo tu escroto en mi boca de una vez; tu
polla me encanta al igual que la de Julian !”
Comenzamos asì una larga mamada los tres y gozamos uno del otro. Cuando al
final Yò advertì que me estaba corriendo se los dije y nos paramos los tres. Yò me
corrì sobre sus pollas y luego lo hizo tambien Juliàn. Gilbert continuaba pajeandose
y Yò me agachè manteniendo mi boca abierta sostenièndole el glande entre mis
labios mientras con la otra mano le acariciaba los huevos.
“¡Necesito algo dentro de mi culo porque aùn no siento que me corro !”
Yò le metì mi dedo y èl incrementò su velocidad. Su mano estaba apoyada sobre
mi ombro para sostenerse yà que èl se habìa inclinado hacia adelante. De repente
Juliàn me pidiò que me apoyara contra la palma porque, viendo que todavìa no se
corrìa, quiso meterle su polla en el culo. Saquè mi dedo y notè que la polla de Juliàn
estaba dura lo suficiente como para metersela. Yò mismo lo ayudè a que lo penetrara.
Gilbert continuò pajeàndose màs rapidamente tanto que Yò le saquè su mano e iniciè
a pajearlo con la mìa.
“¡Gilbert deja que te pajee Yò porque te estàs esforzando mucho ! ”
“¡Gracias Carlo sigue pajeàndome tù, a ver si contigo me corro !”
Presionè su polla en todas sus partes y comprobè que tenìa bastante rigidez.
Comencè a mordisquearle y chuparle el glande y luego a pajearlo rapidamente en
tanto que Juliàn seguìa cojiendolo con su polla medio dura hasta que por fin se corriò.
No obstante la tremenda follada que se habìa echado con Gladys se corriò con un
buen lechazo. Extenuados nos recostamos en la arena y luego nos lanzamos en el
mar para disfrutar del agua que todavìa estaba caliente. Luego no recostamos por un
buen rato disfrurando del panorama y de la luna llena. Despuès de vestirnos nos
regresamos a la Explanada para comernos un helado y seguir paseando. Luego me
llevaron de vuelta a casa de Gladys y nos despedimos. Al introducir mi mano en el
bolsillo, para coger las llaves de la puerta, notè que habìà algo màs adentro y al sacar
mi mano afuera, vi que eran unos billetes. Me volteè de inmediato y vi a Gilbert que
me saludaba sonriendo con la mano mientras Yò tenìa mi mano abierta con los
billetes. Por segunda vez en ese dìa, me volvì a sentir como una puta ademàs de lo
maricòn que me habìa vuelto.
——————— F I N P A R T E 2 ——————
—- SEGUIRA’ PARTE 3 —-

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